¿Rabia?
¡No!, es frustración, es impotencia.
Te imagino en las fronteras de mis sueños,
a veces caes,
otras tantas te aferras,
gritas,
muerdes.
¿Que caso?
El fruto de tus deslices y mis desventuras;
te arrastran,
caes tan bajo que apenas
son audibles tus gritos lastimeros
de ayuda.
¿Que porque no ayudo?
Porque de mis sueños despierto
y mi corazón solo dice:
-Déjala caer que se pierda,
como se pierden los sueños
cuando despiertas...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario