domingo, 16 de noviembre de 2008

¿Dolor?

¿Rabia?

¡No!, es frustración, es impotencia.

Te imagino en las fronteras de mis sueños,

a veces caes,

otras tantas te aferras,

gritas,

muerdes.

¿Que caso?

El fruto de tus deslices y mis desventuras;

te arrastran,

caes tan bajo que apenas

son audibles tus gritos lastimeros

de ayuda.

¿Que porque no ayudo?

Porque de mis sueños despierto

y mi corazón solo dice:

-Déjala caer que se pierda,

como se pierden los sueños

cuando despiertas...

No hay comentarios:

Publicar un comentario